martes, 26 de mayo de 2020

LA INQUIETANTE RELACIÓN ENTRE LA PINTURA DE TETSUYA ISHIDA Y EL CORONAVIRUS

"Invernadero" (2003)
Este artista japonés, autor de culto en su país de origen aunque hasta hace poco fuese un perfecto desconocido en Europa, es uno de los pintores que mejor ha sabido reflejar la alienación que produce la sociedad capitalista contemporánea. El contexto en que nació su obra fue el de la crisis económica que sacudió a Japón en 1991, pero muchos de los temas que pintó, al estar relacionados con el aislamiento y la deshumanización de los individuos son bastante aplicables a la situación de confinamiento que ahora estamos padeciendo en buena parte del orbe.

LA CORRUPCIÓN IDEOLÓGICA EN LAS ARTES


Cuando dentro de un panorama tan triste intelectualmente como el de la España actual, se alzan voces  que destilan inteligencia y un análisis agudo y mesurado sobre el arte contemporáneo, hay que quitarse el sombrero. La labor de disección que realiza Paloma Hernández García en esta lección impartida en la Escuela de Filosofía de Oviedo de la Fundación Gustavo Bueno, el 3 de diciembre de 2018, sólo puede calificarse de magistral. 
Paloma es, entre otras cosas, licenciada en Bellas Artes y Máster en estudios avanzados en Filosofía por la Universidad de Salamanca. También es una prolífica youtuber, autora del canal "Fortunata y Jacinta" en el que analiza los problemas históricos desde una perspectiva filosófica. Basándose en el materialismo filosófico emprende aquí una crítica fundamentada de los principios pseudo filosóficos de muchos artistas contemporáneos, y de cómo se está instrumentalizando en España el arte contemporáneo en los últimos años como pura propaganda política.
Como la ponencia es bastante larga, recomiendo escuchar la cuarta parte, a partir del minuto 1:04:00.

jueves, 21 de mayo de 2020

CAHIERS DU CINÉMA:

TRES PELÍCULAS PARA UNA "NUEVA NORMALIDAD"

Como sabemos que desde los medios apesebrados por el gobierno se nos recomienda a todas horas "que nos quedemos en casa" mientras dure el estado de alarma (la alternativa es salir a la calle con el bozal puesto y respirando CO2, idea magnífica que se les ha ocurrido a los mismos que van a prohibir el Diésel) y como el estado de alarma dura y dura, de quince días en quince días, se nos ha ocurrido que podíamos hacer algunas recomendaciones para aquellos de nuestros lectores que se consideren cinéfilos. Tal vez les sorprenda ver reflejados en estas películas sucesos que se parecen no poco a los que estamos padeciendo en la actualidad, y no se trata aquí, como pudiera pensarse, de las típicas superproducciones americanas de ciencia-ficción de corte apocalíptico, sobre pandemias y otros desastres, que de esas hay muchas y se pueden ver a diario en las cadenas generalistas. No, estas que vamos a mencionar aquí reflejan realidades mucho más profundas, como vamos a detallar a continuación.

miércoles, 20 de mayo de 2020

DESFASE EN PLENA CANÍCULA



Después de más de 70 días de confinamiento, que se dice pronto, sólo hemos conseguido pasar de la fase del corral a la fase del bozal.

sábado, 16 de mayo de 2020

DESESCALADA Y CEGUERA PANDÉMICA

"La parábola de los ciegos " (1568) de Pieter Brueghel el viejo
Resulta asombroso como las grandes obras de arte, como esta pintura de Pieter Brueghel  o los cuadros de Goya, por ejemplo, o los de otros grandes artistas del pasado, tienen el poder de suscitar reflexiones sobre la condición humana que son aplicables a cualquier tiempo o lugar. Y contemplando "La parábola de los ciegos", también conocida como "Los ciegos de Nápoles" no he podido menos que pensar en el triste espectáculo de los millones de personas en casi todo el mundo, confinadas en sus casas y bajo vigilancia  por decisión de sus respectivos mandamases, los cuales afirman tomar estas medidas por cuestiones sanitarias y por el bien de sus gobernados.

jueves, 7 de mayo de 2020

EL ESTADO DE ALARMA DEL 36 Y LA PROPAGANDA DEL FRENTE POPULAR

Cartel de la guerra civil, a partir de una litografía de Ramón Puyol

Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla. Y los españoles actuales, dígase lo que se quiera, ignoramos ampliamente nuestra propia historia, y por lo tanto no solemos reparar en curiosos e inquietantes paralelismos. No quisiera ser agorero de infortunios, aunque para guerracivilistas se bastan y sobran los socios del actual gobierno y los partidos que los apoyan, como el del jefe de prensa de la Generalitat.  Existe un precedente histórico del estado de alarma que ahora soportamos,  con la excusa sanitaria de  la pandemia del coronavirus, y que obedece en gran parte a motivaciones políticas. Y fue precisamente el decretado el 17 de febrero de 1936, otro año bisiesto, justo al día siguiente de la supuesta victoria del Frente Popular en las elecciones de la Segunda República. Estado de alarma que hacía el número 23 de los  que se decretaron durante el período republicano y que se prolongó hasta el 18 de julio, en el que fue sustituido por el estado de guerra. Sobre aquellas elecciones, como  sobre las del 10 N  del año pasado que dieron el triunfo al llamado 
"nuevo Frente Popular" formado por Sánchez y Unidas Podemos, recayeron las sospechas de fraude electoral. Al menos nunca se publicaron los resultados de la primera vuelta de aquellas elecciones, que según algunos arrojaban un empate con leve ventaja de la izquierda, y el recuento de votos de la segunda vuelta y la atribución de actas se hizo en un ambiente tal de presión y  amenaza por parte de los piquetes de la izquierda, que se puede hablar sin temor a equivocarse de un auténtico pucherazo (como el "ciberpucherazo"  que se sospecha amañaron los amigos de Sánchez, en concreto INDRA, la empresa de George Soros).

martes, 5 de mayo de 2020

CÓMICS FRANCESES CON BUENA MEMORIA


El tándem formado por el guionista Fabien Nury y el dibujante  Sylvain Vallée son de lo mejor de la bande dessinée francesa, que a pesar de todo, sigue dando mucha guerra todavía. El que tuvo, retuvo, y un país como Francia que ha sido tierra de grandes dibujantes y de series tan importantes como las aventuras de Alix el intrépido o del teniente Blueberry, o incluso de Thorgal, sigue siendo un referente para aquellos que creen en la posibilidad de una tercera vía entre el cómic estadounidense y el manga japonés. Una vía más realista, mejor documentada y que aborda con rigor los temas históricos, sin los sectarismos y las memorias hemipléjicas que son tan habituales por estos pagos. Dos ejemplo de ello son dos series de estos autores: "Katanga" y "Érase una vez en Francia".
La primera es una historia imaginaria ambientada en pleno proceso de descolonización del Congo belga en los años sesenta, en el momento en que los empresarios mineros de la antigua metrópoli alientan la secesión de la provincia de Katanga,  para continuar con la explotación de los recursos del país.Un grupo de mercenarios de origen europeo son contratados para velar por estos intereses, pero la codicia por los diamantes dará al traste con todos ellos.  El salvajismo, la hipocresía y la corrupción de unos y  de otros se muestra en cada viñeta de esta historia, rebosante en toda su crudeza.


Viñetas de "Katanga"
La otra serie, aunque se permite también sus licencias, está más anclada en el pasado histórico. Esta vez se cuenta  la vida de Joseph Joanovici, un empresario rumano de origen judío que hizo fortuna en Francia durante la Segunda Guerra Mundial dedicándose al negocio de la chatarra. El título del cómic remite a la película de Sergio Leone "´Érase una vez en América" y como aquella nos cuenta los inicios, ascenso y caída de un capo de la mafia, que supo mantenerse a flote practicando un doble juego, colaborando con los nazis a la vez que con la resistencia. El personaje, a pesar de que a veces  nos muestra su aspecto más humano y no del todo carente de escrúpulos, no duda en traicionar a los que le consideran su camarada para salvar el pellejo. Da chivatazos a la Gestapo, cuyo jefe en París Henri Lafont confía en él hasta el extremo de facilitarle un carnet de esta organización, sobre las reuniones clandestinas de los insurgentes. Unos informes  suyos conducirán a la masacre de los monjes del convento de Brosse-Montceaux a manos de los alemanes, acusados de esconder un arsenal para el enemigo. Para desviar las sospechas contra él de la resistencia, ejecutará a tiros a un joven miembro del grupo al que acusará de delator.




Al mismo tiempo, se hará cada vez más imprescindible para los pocos que en aquel tiempo luchaban contra la Ocupación nazi, en particular la red "Honor y policía", y de tal forma que una vez terminada la guerra será condecorado con el certificado de Gran Resistente. Años después, su papel como colaboracionista y sus crímenes del pasado le pasarán factura, dando al traste con su reputación de gran patriota. Intentará rehacer su vida en Israel, pero no le saldrán bien las  cosas.
En definitiva, la historia de uno de  tantos personajes parecidos, Lansky,  Soros, Noé Trauman,
Moguilévich, Epstein y tantos otros que han nadado y nadan en la ciénaga de la corrupción. Algunos se han ido y se irán de rositas, otros fueron y serán evacuados por el sumidero de la historia, como los tristes excrementos que son, pero habiendo dejado mucha sangre y mucho sufrimiento a su paso...


Viñetas de "Érase una vez en Francia"