miércoles, 6 de febrero de 2019

LOS GOYA Y LA MAFIA DEL CINE ESPAÑOL



Una vez más se nos ha mostrado ese escaparate de la "kultur" pijoprogre de nuestro país que es la gala de los Goya. Del estado ruinoso y corrompido de la "política cultural" de los últimos cuarenta años es un magnífico botón de muestra la SGAE, esa institución hoy completamente hundida en su propio fango. Y, más concretamente, acerca del pútrido estado  del cine español ya nos hemos referido con anterioridad en este mismo blog: http://morenoruizignacio.blogspot.com/2017/01/colapsara-algun-dia-el-malhadado-cine.html#more

¿Cabe ahora añadir algo nuevo? Este año, con la coalición del PSOE-Podemos- separatistas en el poder y como era previsible, apenas ha habido las acostumbradas proclamas políticas.  Nada se ha dicho, por ejemplo, sobre la actual crisis venezolana, a tenor de la errática postura del doctor Sánchez sobre ese particular.
Tan sólo hemos asistido al cordón sanitario contra Vox, promovido por defraudadores del fisco de la calaña de Pedro Almodóvar, y que ha sido respondido convenientemente por los dirigentes de este partido calificando de "mafia" a los actuales beneficiarios de las subvenciones del cine español.
Si estudiamos con objetividad las cifras que arroja en la actualidad esta "industria", no podemos dejar de dar la razón a los del partido de Abascal, ni de considerar como muy acertado el uso de tal calificativo.
En España se destinan al año 80 millones de euros para mantener el régimen de subvenciones del más que mediocre cine español. Los presupuestos se hinchan a más del doble de lo que cuestan realmente las películas, porque el ministerio adelanta siempre la mitad de la pasta a sus acólitos, siguiendo la pauta de eso que se llama el "capitalismo de amiguetes". He aquí el rigor de lo que se entiende por aquí como mecenazgo público. Así  los cineastas mafiosillos se aseguran trincar algo por su "trabajo", aunque al final muchas de esas películas no se llegan ni a estrenar. Y de las que se estrenan, el 77% recaudan menos de 10.000 euros; y el 40% menos de 1.000. O sea, que el divorcio entre el cine español y su  potencial público es hoy por hoy un hecho rotundo y manifiesto.

En realidad, lo que estamos subvencionando entre todos, en este país endeudado hasta las trancas, es el espectáculo  presuntamente glamuroso (bochornoso y obsceno, en realidad) de una panda de inútiles/as gañanes/as que cada año se pasean con sus aires de grandes estrellas y sus modelitos prèt-a-portèr sobre las alfombras rojas.

Una tropa de ignorantes, como el tal Borja Cobeaga,, guionista del bodrio ese de "Superlópez", que decía que Blas de Lezo era un "conquistador demediado"??? (que yo sepa, don Blas no conquistó nada, defendió con valentía y en inferioridad de condiciones un territorio español de unos invasores anglocabrones) y que por tanto no le daba "la puta gana" de hacer una película sobre él. Mejor, porque con el talento que se gastan los cineastas de nuestro país, es mejor que no toquen determinados temas. Tiemblo sólo en pensar qué pueden llegar a perpetrar con Hernán Cortés en este año, en el que se cumple el quinto centenario de la conquista del imperio azteca y la fundación de México.

¿Y cuales fueron las películas de 2018 más premiadas esta vez en los Goya ? Pues una comedia con toque sensiblero de Javier Fesser, acerca de unos deportistas discapacitados, y un thriller fallido sobre la corrupción de Rodrigo Sorogoyen, donde no se atreve a señalar directamente a ningún responsable de los últimos escándalos que han salpicado el panorama político nacional y todo queda como muy abstracto, demostrando una vez más que no existen pelotas para hacer un auténtico "cine político" en la España de hoy.

La única esperanza que nos queda es que en nuestro país cada vez hay más gente que se da cuenta de como está la situación y siente vergüenza de este mediocre panorama. Ojalá pueda esto servir para que, de una vez por todas,  empecemos a cambiarlo.






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