viernes, 3 de julio de 2026
miércoles, 24 de junio de 2026
![]() |
| Diseño de Iván Bilibin |
DE CACERÍA ONÍRICA LA MAÑANA DE SAN JUAN
La fiesta de San Juan, conectada tradicionalmente con el solsticio de verano, se relaciona con la magia y los ritos de iniciación, como puede comprobarse en la víspera, con la noche de las hogueras, y con la recolecta a la mañana siguiente de las llamadas "hierbas de San Juan" (como la malva, el romero, la hierbaluisa, la retama y otras "herbas de namorar"...y también de las digitales, que servían para otros menesteres menos venturosos). Shakespeare, que era un criptopagano en la Inglaterra del anglicanismo, nos dejó "El Sueño de una Noche de Verano", una oda a ese momento onírico del año que actúa como portal mágico en el que se difumina la frontera entre la realidad y la fantasía. Con el propósito de darle una colleja al "experto" Jesús Maestro, creo obligado reproducir hoy uno de mis poemas favoritos del Romancero Viejo español, el Romance del Infante Arnaldos, como muestra temprana de que la literatura fantástica estuvo siempre presente en nuestro país. Se trata para quien no lo conozca de una pieza muy antigua que nos cuenta el encuentro sobrenatural en la mañana de San Juan de un caballero y un marinero místico. Envuelto en una atmósfera realmente feérica y alucinante, vemos que el navegante que viaja en una embarcación de materiales imposibles es capaz de dominar los animales y los elementos de la naturaleza mediante un canto mágico. El romance se cierra de un modo abrupto ante la negativa del marinero-druida de entregar su secreto iniciático al noble que lo exige de muy malas maneras, y que además no parece muy dispuesta a asumir los riesgos de un aprendizaje iniciático. Aquí podemos ver de forma diáfana la huella de lo celta en la literatura medieval hispánica, muchos siglos antes de que Dunsany o Yeats escribieran sus relatos y poemas numinosos.
LOOR Y GLORIA AL PRÍNCIPE DE LOS COMIQUEROS
Este mes de junio el veterano historietista español Carlos Giménez ha sido condecorado por el Consejo de Ministros con la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio. Galardón sin dotación económica, todo hay que decirlo, que se concede a personas físicas y jurídicas por sus méritos contraídos en los campos de la educación, la ciencia, la cultura, la docencia y la investigación o que hayan prestado servicios destacados en cualquiera de esos campos en España o en el ámbito internacional. En el pasado parece que fueron recompensados por estos "servicios" personalidades como el cantante Joan Manuel Serrat, el novelista y político Mario Vargas Llosa o el cineasta Carlos Saura, entre otros. Ahora le toca el turno por primera vez a un dibujante de cómics, y nada menos que a Don Carlos Giménez Giménez. Este honor le ha sido impuesto en persona por el mismísimo Presidente Don Pedro Sánchez Pérez-Castejón, por "su dilatada carrera creativa y por ser una de las figuras más destacadas del cómic español contemporáneo". Nada que ver, por supuesto, con temas de afinidad ideológica, ni por esos panfletos historietísticos suyos que hoy en día se usan como manuales de la "memoria democrática".
Me refiero en particular a la terrible y lacrimógena serie de "Paracuellos", donde niños esqueléticos de grandes cabezas, con ojos saltones y orejas de soplillo, pasan más hambre que el perro de un ciego en el Auxilio Social de la posguerra, mientras un cura les da de bofetadas por no saberse correctamente el avemaría o el jefe de centuria les propina una patada en los huevos por no saber cantar el caralsol a pleno pulmón. O esa otra saga mucho más reciente (aunque con el mismo estilo inconfundible, inalterable y algo cansino de siempre) de "36-39 Malos tiempos", que al decir de algunos enterados de la tebeosfera pretende ser "neutral" (pese a declaraciones del autor en sentido contrario) a la hora de narrar los horrores de la guerra, pero en la que los malos siguen siendo los malos de siempre, y muy muy malos y más feos que el pecado con su cara de vinagre, mientras que los buenos son los previsibles, cómo no, los del puño cerrado, que además de buenísimos son todos guapetones como el Doctor Pedro Sánchez. Si el primer culebrón pasa por autobiográfico y se basa en experiencias propias del autor, el otro es enteramente de ficción, con personajes y situaciones inventadas por el comiquero, a las que ha querido dar un barniz de realidad. Y esta clase de material, y no tanto el de primera mano, es el que interesa a la Ley de Memoria Democrática que sirva como manual para que las futuras generaciones conozcan lo que fue la guerra civil, ese "conflicto entre demócratas y fascistas", dicho en palabras del propio Carlos Giménez.
No sé si felicitar al ya octogenario dibujante o darle mi más sentido pésame por haber recibido tal distinción de manos del actual ejecutivo, cuando este último está en trance de ser imputado (o ejecutado, quién sabe) o poco menos. En estos "malos tiempos" convulsos que vivimos, en los que los casos de corrupción (que ya no escandalizan a nadie, por lo cansinos) están haciendo saltar las costuras del gobierno "social-comunista" y amenazan con hundir una vez más a la tragicómica izquierda española en el marasmo más abyecto, y en que el "espíritu del 15 M" se está yendo definitivamente por el desagüe, arrastrando a todos aquellos que lo promovieron o se beneficiaron de él, como el "collares" ZP, el coletas de Galapagar y su señora o el propio y consumido presidente Pedro Sánchez "el saunas", no parece una buena idea recoger agradecido y cuasi genuflexo este premio, tan señaladamente gubernamental.
Además, para un comunista de pro como se supone que sigue siendo Don Carlos Giménez le debería dar al menos un poco de asquito o de urticaria una Orden Civil como la de Alfonso X el Sabio, ligada a la monarquía feudal, explotadora y capitalista de toda la vida, de la que es Gran Maestre el preparado Rey Felipe VI y Gran Canciller la Ministra de Educación, y que para más inri fue fundada en 1939 por el Generalísimo de los Ejércitos Don Francisco Franco Bahamonde (quién lo diría, ese odioso dictador faccioso al que tanto ha vilipendiado, sin duda con toda la razón, el Excelentísimo Don Carlos Giménez en sus historietas).
Recuerdo que este autor en 1980 llegó a rechazar el Premio Emilio Freixas, sólo porque en la edición anterior se lo habían otorgado también al yanqui asesino de Milton Caniff. Y ese laudable gesto fue algo que honró en su día a alguien que afirmaba tener conciencia de clase y perspectiva progresista, y que por motivos ideológicos no podía compartir un premio con alguien tan sucio como el creador de "Terry y los piratas", que se situaba en las antípodas de su visión ideológica.
Sin embargo ya en 2003 se había amansado el tigre, y estando de presidente nada menos que el amigo de George Bush, José María Aznar, se dejó con gusto agasajar por su gobierno de peperos y "facistas" con la rutilante Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes... Está claro que con los años, y a medida que se le va cayendo el pelo y se va echando tripa, uno se va aburguesando y se acaba por apreciar más eso del prestigio, la pompa y el esplendor. Bueno, no se puede negar que los socialdemócratas del Régimen del 78, ya sean de uno u otro signo, se acuerdan de los suyos y los acaban recompensando como es debido, con honores, títulos nobiliarios, sinecuras o lo que haga falta.
martes, 9 de junio de 2026
LA TRANS-ODISEA DE NOLAN
Resulta sorprendente que a pesar de haber sido el Wokismo la ruina de plataformas como la Disney y otras franquicias, sin duda porque el gran público no está todavía lo suficientemente "preparado" para asimilarlo, y de afirmarse que está en regresión tras el triunfo de la "revolución conservadora" de Trump, la industria cinematográfica se siga empeñando en promover sus "valores" cueste lo que cueste, y contra viento y marea. Pero no debería extrañarnos tanto, sabiendo en manos de quienes está Hollywood y buena parte de la industria del entretenimiento, así como de los medios de comunicación de masas. Convoiene no bajar la guardia, aunque la ley del péndulo nos haga creer que ahora han cambiado las tornas; los de la agenda no descansan nunca ni se rinden, sólo están de vacaciones.
LA PRIMERA GRAN CANCELACIÓN DE LOS GOOD ONES
Mucho se oye hablar de la cultura de la cancelación, que asociada al wokismo y a la inquisición posmoderna ha podido llegar en el presente a límites tan absurdos que ya nadie se libra de la censura: ni Homero, Cervantes o Shakespeare, no digamos ya los filósofos o pensadores que han fraguado la cultura europea. Se da por sentado que las monarquías absolutistas o los regímenes autoritarios han aplicado la censura, y hasta la nausea nos han machacado con la persecución de los intelectuales judíos o marxistas durante el Tercer Reich, la quema de libros y todo eso. Pero lo que sorprende es que en las sociedades presuntamente democráticas se pisotee la libertad de expresión y el trabajo intelectual, llevando a cabo una censura aún más despiadada que la de otros sistemas del pasado, en nombre de unos supuestos "derechos de las minorías". Que esto es lo que realmente está sucediendo.
Resulta que muchos, en particular los que se consideran liberales, se rasgan las vestiduras ante la dictadura de lo políticamente correcto, como si se tratara de un fenómeno reciente, importado de las universidades de los Estados Unidos por nuestras sociedades occidentales, tan democráticas y respetuosas todas ellas con la "libertad de expresión" o con las libertades en general. Y eso no es así, ya que los delitos de opinión (hoy llamados eufemísticamente delitos de odio) siempre han sido perseguidos por el aparato del poder, no importando con qué clase de vestiduras se intente este disfrazar: dictaduras, democracias liberales, democracias populares, etc. La cancelación ha sido practicada desde siempre y a un lado y otro del viejo telón de acero, a veces de una forma brutal y otra más sibilina, aunque a lo que estamos asistiendo ahora es a su aplicación más generalizada y sin vaselina de ninguna clase.
Más aún, en nuestro mundo "libre" y hasta hace muy poco tiempo con la irrupción de Internet, resultaba muy difícil publicar nada si no se contaba antes con el visto bueno de los que manejan el tinglado o con la aportación económica de los que controlan el flujo del capital financiero. De ahí que ahora se quieran añadir puertas al campo y poner coto por todos los medios a las redes sociales y demás, condenando a los disidentes al ostracismo o endosándoles los calificativos de conspiranoicos, negacionistas o de fabricantes de "fakes", ya que los que realmente mandan olfatean el peligro que suponen tantos espacios que compiten con los medios de desinformación de los que son dueños y señores.
lunes, 8 de junio de 2026
LA FIESTA DEL DRAGÓN EN GALICIA Y EN OTRAS LATITUDES
domingo, 7 de junio de 2026
LA VISITA DEL PAPA WOKE
sábado, 6 de junio de 2026
NUEVO PODCAST DE GEOPOLÍTICA DE DAGGA RAMBA
martes, 12 de mayo de 2026
viernes, 1 de mayo de 2026
UN PLIMELO DE MAYO AMALILLO
FRANK CAPPA O LAS GUERRAS DE LOS ESTADOS UNIDOS
miércoles, 15 de abril de 2026
EL PATOSO DONALD, DESTRUCTOR DE CIVILIZACIONES
lunes, 13 de abril de 2026
SIGFRIDO EN LA SERRANÍA DE CUENCA
Esa imagen corresponde a una escena de la película "Los Nibelungos" (1966) de Harald Reinl, quien siguiendo el molde del genial díptico filmado por Fritz Lang cuarenta años antes, volvió a recrear para el cine (pero esta vez en color) el cantar de gesta de los antiguos germanos. Aquí vemos como el joven Sigfrido se dirige a caballo hacia la cueva en la que el dragón Fafnir custodia el mítico tesoro de los nibelungos, que tantas desgracias habría de traer al pueblo de los burgundios. Para ambientar ese episodio escogió como escenario el magnífico paisaje de la Ciudad Encantada de Cuenca, no siendo la primera vez que algún paraje de las Españas ha prestado al cine su magia para dar vida a los personajes que inspiraron a Richard Wagner. Años antes, en 1951, Daniel Mangrané decidió situar en las montañas de Monserrat la historia de Parsifal, el caballero del Grial, identificando ese lugar con el paraje en el que Wolfram von Eschenbach situó el castillo de Monsalvat.En la película de Reinl también se pueden ver algunos paisajes impresionantes rodados en Islandia, la isla de la valquiria Brunilda.Otro aspecto a destacar es la banda sonora de Rolf A. Wilhelm.
miércoles, 8 de abril de 2026
UN ASTUTO NEGRERO LLAMADO WALT DISNEY
![]() |
| Obra de Banksy que combina Disneyworld con la guerra del Vietnam |
jueves, 2 de abril de 2026
CUBA Y LOS CÓMICS REVOLUCIONARIOS
sábado, 28 de marzo de 2026
PSÁNCHEZ PIDE LA EUTANASIA
domingo, 22 de marzo de 2026
sábado, 21 de marzo de 2026
INCENDIANDO EL ANCHO MUNDO
"Vayamos directos al grano. Las democracias quieren la guerra. Las democracias, al final, tendrán guerra. Democracias = masas arias domesticadas, extorsionadas, envenenadas, divididas, mutiladas, atontadas por el saqueo j., hipnotizadas, despersonalizadas, adiestradas en odios absurdos y fratricidas. Perdidas, enloquecidas por la infernal propaganda j.: radio, cine, prensa, logias, chanchullos electorales, marxistas, socialistas, larocquistas, veinticinco horas, lo que se quiera, pero en definitiva: conspiración j., satrapía j., tiranía j. gangrenosa."Louis F, Celine, "Escuela de cadáveres" (1938)
Ya estamos por fin inmersos en un conflicto que amenaza con ser global, por sus implicaciones de carácter religioso, económico y político. La Guerra de Epstein, iniciada por la coalición del mismo nombre que encabezan el genocida Netanyahu y el pederasta Donald Trump, es la escalada decisiva hacia el futuro Armageddon con el que tantos dirigentes israhellíes, miembros del lobby j. del mundo entero y tantos otros sillonistas cristianos llevan soñando desde hace largo tiempo. Es el episodio que llevará al cumplimiento de las profecías bíblicas, la restauración del templo, el advenimiento definitivo del mesías y todas esas zarandajas en las que nuestra podrida "élite" de pederastas, masónicos y luciferinos creen devotamente.
El ataque injustificado a Irán, cuando estaban en el curso de unas negociaciones, demuestra bien a las claras las mentiras y catadura moral de los tramposos y sinvergüenzas que mueven los hilos en occidente, y que manejan a su antojo a sus marionetas políticas, usando el chantaje y la extorsión , como se ha podido ver con el famoso caso de la Isla de Epstein. Es algo que resulta incluso evidente para una parte del pueblo norteamericano, que ha abierto al fin los ojos gracias a testimonios como los de Charlie Kirk, Tucker Carlson o Joseph Kent, y que no se tragan más las trolas del pederasta de su presidente.
También estamos asistiendo al triste espectáculo que ofrecen muchos falsos disidentes y "patriotas" de baratillo de nuestro país, a los que estos días se les están cayendo las caretas, y están demostrando que su adhesión a Trump y al sillonismo es más fuerte que la defensa de la dignidad y la soberanía de nuestro pueblo. Son gente que desde 2020 han estado jugando al despiste, sólo para captar al público disconforme, con el propósito de llevarlo directamente al redil yanqui-sillonista, y ahora ya no se molestan ni en disimularlo.
¿Nos quieren hacer creer, acaso, que no están ahora en el mismo bando que Macron, Von der Leyen y Margarita Robles, atrapados todos ellos en la misma telaraña pestilente, pegajosa y epsteiniana? Los que desde la "disidencia" se posicionan al lado del pueblo elegido para llevarnos a una Tercera Guerra Mundial, y a los que les parece muy bien que manden los pederastas y que se bombardeen viviendas, colegios y hospitales masacrando a niños, cumplen con eficacia su asqueroso papel. Al igual que desempeñan su papel los medios oficiales y los periodistas que se dejan corromper o chantajear por acom y otras organizaciones de la mafia kosher. Todos al unísono se dedican a formatear las mentes del público para ponerlas al servicio de Sillón.
De momento la aventura bélica a los nuevos Macabeos les está saliendo muy cara. Parece que esta vez se han invertido los papeles y los bravos persas resisten de momento como Leónidas frente a un poder agresor, más corrupto y degenerado que el del propio Jerjes. Esperemos que se estire el conflicto lo suficiente para ver arruinado y humillado al coloso yanqui, incapaz de medir una vez más las consecuencias de sus bravuconadas, y para ver como se esconde entre sus faldas la llorona rata sillonista, que no se cansa de dar pena, penita, pena, bua, bua, bua.














.png)





