jueves, 31 de julio de 2025

 UN VERANO WAGNERIANO


Siempre que me desplazo en coche, tengo la costumbre de sintonizar el dial y poner Radio Clásica de RNE, la única emisora que soy capaz de soportar en la actualidad, a pesar de que la diversidad inclusiva con perspectiva de género que tantos estragos está causando le está haciendo mella  últimamente y también se haya colado entre las ondas hertzianas. Estando en una estación como la estival  que invita a la movilidad (mientras el sistema nos lo permita) he tenido más ocasiones de escuchar la programación de Radio Clásica, y en particular he podido disfrutar a ratos con las audiciones del Festival wagneriano de Bayreuth, que se celebra en estos días de julio y agosto en esa localidad de Alemania.

jueves, 17 de julio de 2025

LAS ÁGUILAS DE ROMA


El verano invita a disfrutar con una buena lectura y si uno es aficionado a las buenas novelas gráficas, nada hay como leerse de un tirón una buena serie histórica y de aventuras. "Las águilas de Roma" del dibujante (y esta vez también guionista) Enrico Marini constituye uno de los ejemplos más notables que en la actualidad podemos encontrar en las librerías especializadas. Y no sólo porque el trazo artístico de Marini justificaría por sí sólo esa inversión de nuestro tiempo de ocio, sino porque el autor es capaz de trasladarnos a un pasado que se hace creíble por un  empleo magistral de la ambientación histórica y del color. Eso compensa cualquier deficiencia que pueda hallarse en el guion, sobre todo en los primeros compases de la serie, deudora en un principio de producciones estilo peplum, como "Gladiator" o la serie "Roma" de HBO. 

 HAY MAURICIOS EN LA COSTA, EN EL INTERIOR Y HASTA EN EL WC DE TU CASA


De esta guisa defendían los monjes del Císter en el siglo XVII nuestras costas de las razias de los jovenlandeses de la época, a los que se conocía de aquella por el nombre artístico de "piratas berberiscos".  Se trataba de los monjes artilleros del Real e Imperial Monasterio de Santa María de Oya, sito no muy lejos de La Guardia, en la provincia de Pontevedra. En aquel entonces hasta la Iglesia tenía muy claro que había que defenderse, a ser posible a cañonazo limpio, de las acometidas de la Media Luna, si no se quería acabar siendo pasto de las llamas, de los saqueos, las violaciones en masa o del lucrativo negocio de la trata de esclavos, como sucedió, sin ir más lejos, en la vecina villa de Cangas del Morrazo. 

lunes, 14 de julio de 2025


PERO, ¿QUIÉN ERA EN VERDAD EL SEÑOR KURTZ?

 »Se retiró, emitiendo algunas vagas amenazas de procedimientos legales, y no le vi más. Pero otro individuo, diciéndose primo de Kurtz, apareció dos días más tarde, ansioso por oír todos los detalles sobre los últimos momentos de su querido pariente. Incidentalmente, me dio a entender que Kurtz había sido en esencia un gran músico. “Hubiera podido tener un éxito inmenso”, dijo aquel hombre, que era organista, creo, con largos y lacios cabellos grises que le caían sobre el cuello grasiento de la chaqueta. No tenía yo razón para poner en duda aquella declaración, y hasta el día de hoy soy incapaz de decir cuál fue la profesión de Kurtz, si es que tuvo alguna... cuál fue el mayor de sus talentos. Lo había considerado como un pintor que escribía a veces en los periódicos, o como un periodista a quien le gustaba pintar, pero ni siquiera el primo (que no dejaba de tomar rapé durante la conversación) pudo decirme cuál había sido exactamente su profesión. Se había tratado de un genio universal. Sobre este punto estuve de acuerdo con aquel viejo tipo, que entonces se sonó estruendosamente la nariz con un gran pañuelo de algodón y se marchó con una agitación senil, llevándose algunas cartas de familia y recuerdos sin importancia. Por último apareció un periodista ansioso por saber algo de la suerte de su “querido colega”. Aquel visitante me informó que la esfera propia de Kurtz era la política en su aspecto popular. Tenía cejas pobladas y rectas, cabello áspero, muy corto, un monóculo al extremo de una larga cinta, y cuando se sintió expansivo confesó su opinión de que Kurtz en realidad no sabía escribir, pero, ¡cielos!, qué manera de hablar la de aquel hombre. Electrizaba a las multitudes. Tenía fe, ¿ve usted?, tenía fe. Podía convencerse y llegar a creer cualquier cosa, cualquier cosa. Hubiera podido ser un espléndido dirigente para un partido extremista. “¿Qué partido?”, le pregunté. “Cualquier partido”, respondió. “Era un... un extremista. “Inquirió si no estaba yo de acuerdo, y asentí. Sabía yo, me preguntó, qué lo había inducido a ir a aquel lugar. “Sí”, le dije, y enseguida le entregué el famoso informe para que lo publicara, si lo consideraba pertinente. Lo hojeó apresuradamente, mascullando algo todo el tiempo. Juzgó que “podía servir”, y se retiró con el botín.

Joseph Conrad, "El corazón de las tinieblas"

viernes, 11 de julio de 2025

ODA AL RÉGIMEN SANCHISTA

Otto Dix: "El chulo con sus putas" (1922)

HICE UN PACTO CON LA PROSTITUCIÓN para sembrar el desorden en las familias. Recuerdo la noche que precedió a esta peligrosa asociación. Vi ante mí una tumba. Oí que un gusano de luz, grande como una casa, me decía: «Voy a iluminarte. Lee la inscripción. No proviene de mí esta orden suprema». Una inmensa luz del color de la sangre, ante cuyo aspecto mis mandíbulas castañetearon y mis brazos cayeron inertes, se esparció por el aire hasta el horizonte. Me apoyé contra un muro ruinoso, pues estaba por caerme, y leí: «Aquí yace un adolescente que murió de sus pulmones: ya sabéis por qué. No roguéis por él».