LA FOTOGRAFÍA COMO PROFESIÓN
Una aproximación al trabajo de Juan Pablo Moreiras (1994)
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| "Elvis" (Isla Dominica, 1994) |
Han pasado ya 22 años, pero me parece oportuno rescatar aquí una entrevista que en su día realicé al fotoperiodista gallego Juan Pablo Moreiras, cuando estaba en sus comienzos como profesional, y de cuyo trabajo más reciente podéis haceros una idea contemplándolo através del enlace: http://www.juanmoreiras.es/
Esta entrevista me sirvió aquella vez para preparar un trabajo universitario, y a pesar del tiempo transcurrido, y que algunas cosas en el trabajo actual de Juan Pablo han cambiado inevitablemente, creo que contiene muchas reflexiones interesantes sobre el mundo de la fotografía y de las artes en general que, en gran medida, siguen estando vigentes hoy en día.
Con el nuevo milenio muchas cosas han cambiado en el mundo de la imagen. La tecnología digital se ha desarrollado extraordinariamente dominando nuestro entorno y, en la actualidad, cualquiera puede creerse un gran fotógrafo y un gran artista si hace uso de esa amplia gama de trucos y posibilidades que la tecnología pone al alcance de todo el mundo... Eso ha podido servir para ampliar las posibilidades expresivas de algunos, pero también entraña un riesgo, y es que parece que cada vez dependemos más de los artilugios electrónicos. Y casi nos hemos olvidado de los grandes pioneros de la pintura y la fotografía que, en una época en que la tecnología era más "rudimentaria", fueron capaces de establecer las bases de un lenguaje visual que hoy todo el mundo domina o cree dominar.
Por otra parte, en esta entrevista también se aludía a una tendencia que entonces empezaba a irradiar desde las facultades de Bellas Artes, y que hoy por hoy se ha impuesto de una forma aplastante entre los artistas llamados "emergentes": la utilización masiva de la fotografía (o el vídeo) como parte de intervenciones "plásticas" o"artísticas". Por lo general, los responsables de estas intervenciones no son profesionales de la fotografía (ni del vídeo) y sus "trabajos" no suelen poseer ni los mínimos requisitos de calidad que se exigen, por ejemplo, a los fotoperiodistas. Se objetará que las motivaciones filosóficas o los intereses de estos fabricantes de instalaciones son de otra índole muy diferente de las de los fotógrafos profesionales... El caso es que sus "obras" pasan a considerarse en la actualidad como Arte Contemporáneo con mayúsculas, y así son presentadas en los museos, ante la estupefacción del gran público. Sin embargo, este último suele recibir mucho mejor, y con toda la razón, las exposiciones de los grandes fotógrafos profesionales, donde es posible rastrear la herencia de la mejor pintura del pasado (Velázquez, Vermeer, los impresionistas) de un modo bastante más patente que en las obras del llamado "arte contemporáneo". He aquí una de las paradojas de nuestra época.













































