jueves, 27 de junio de 2019

EL NOVEMBERGRUPPE, RUBENS Y DER KUNSTLUMP

Fotomontaje político de John Heartfield


El llamamiento de los futuristas de 1909 a demoler los museos tuvo su repercusión una década después en la Alemania que intentaba salir del caos de la Gran Guerra. Allí, tras los sucesos de la Revolución de Noviembre de 1918, el motín de la flota en Kiel y la intentona fallida de los espartaquistas de establecer una dictadura comunista al estilo soviético en la Alemania de posguerra, un grupo de artistas y escritores cercanos al expresionismo fundó al año siguiente en Berlín el "Novembergruppe".  El objetivo de estos activistas estaba claro: promover la revolución (la guerra civil) desde la trinchera del arte. Entre ellos estaban algunos de clara ideología ácrata o comunista, como George Grosz, John Heartfield o Bertolt Brecht, pero también había otros como Otto Dix que no se posicionaron ideológicamente. Sin embargo, todos ellos colaboraron en "Die Pleite" (La Bancarrota) una revista antimilitarista y antisocialdemócrata editada por Grosz y Hearthfield.

viernes, 21 de junio de 2019

LA PLÁSTICA Y LOS PLÁSTICOS

 

Obra de Mattia Blagi

En el arte contemporáneo en general se utiliza mucho el plástico, porque vivimos rodeados de plástico, y según se dice los artistas tienen que echar mano de lo que hay a su alrededor, y no de los "materiales nobles", que son cosa del pasado. Desde que, a finales del siglo XIX, la arquitectura empezó a experimentar con los nuevos materiales, la escultura y la pintura no se quedaron a la zaga y esto ha llevado a que, por ejemplo, los pigmentos más empleados por los profesionales y aficionados actuales sean las resinas sintéticas (los acrílicos) que no dejan de ser una clase de polímeros elaborados por la industria petroquímica. Mucho peor aún ha sido la moda del ready made y del reciclaje a toda costa, no parando de crecer el número de "esculturas" e "instalaciones" realizadas a partir del plástico desechable, de la basura que genera en cantidades industriales nuestra sociedad... Porque buena parte de estas obras continúan siendo precisamente eso: basura. No obstante, hay algunas creaciones que llegan a ser ingeniosas, como las de Sayaka Ganz o Thomas Deininger, pero ¿a quién le apetecería llevarse a su casa o instalar en su jardín un amasijo de muñecas de plástico quemadas, que sólo a una cierta distancia reproducen el efecto de un cuadro de Van Gogh en 3D?
El "progreso", que tanto fascinaba a nuestros abueletes futuristas, ha traído como principal excrecencia el plástico, un producto hoy por hoy tan omnipresente que ha acabado por pasar a la cadena alimentaria y a formar parte ya de nuestro organismo, de nuestra sangre y de nuestro cerebro.
A nadie puede sorprender a estas alturas que, gracias a la acción combinada de los plásticos que cada día tiramos al mar y acaban en el estómago de los peces, y de los  herbicidas "Monsanto" (glifosatos) del camarada Happy Soros, que sazonan nuestras hortalizas y cereales, el número de participantes en los desfiles del orgullo LGBTI se haya incrementado de un modo espectacular en los últimos años.
El plástico y demás derivados sintéticos del petróleo están en el meollo de este maravilloso mundo nuevo del que ahora "disfrutamos". Los avances técnicos que han posibilitado la "plasticidad" de estos materiales han contribuido a afianzar esa idea peregrina de los futuristas de que era posible crear algo nuevo partiendo de la nada, haciendo "tabula rasa" del pasado y de la experiencia. Pero en el arte, en la cultura o en la política nunca hay nada nuevo bajo el sol y, como bien decía Eugenio d'Ors, todo lo que no es tradición es plagio. Los futuristas aprendieron de los cubistas el dibujo y de los neoimpresionistas el color, que a su vez aprendieron de Cèzanne y de los impresionistas, que a su vez aprendieron de Poussin y de Velázquez, etc, etc.
Y la principal materia prima del plástico, el petróleo, es un veneno, un aborto del Averno, una sustancia viscosa, gorgoteante y putrefacta que la Madre Tierra esconde en lo más profundo de los abismos infernales desde la noche de los tiempos ,y desde el período Jurásico en el que se extinguieron los dinosaurios, y de cuyas entrañas nunca debiera haber salido. Y que  sin duda constituye uno de los factores que hará cada vez más penosa nuestra supervivencia como especie y más inhabitable este planeta en el que vivimos y sus alrededores, siendo incluso todavía más letal que las emanaciones tóxicas esas que tanto preocupan a los ecologetas en acción.
Y hablando de petróleo y de arte, tenemos que hablar naturalmente de Qatar. Ese régimen integrista, corrupto y criminal, que ha ido comprando voluntades y complicidades de todos aquellos arrastrados que se dejan sobornar por los que han amasado una fortuna  a base de los sucios petrodólares.  Léanse los Pep Guardiola, la FIFA, Sarkozy, Platini...y muchos más. Un país donde se construyen instalaciones futboleras en el inhóspito desierto, empleando para ello como auténticos esclavos (sistema kefala) a miles de trabajadores nepalíes, a los que se somete a unas condiciones laborales infrahumanas (sólo en 2018 palmaron más de 2.000). País que intoxica y manipula a medio mundo a través de un canal de televisión como Al Jazeera, especialista en fabricar noticias falsas mediante decorados y actores para difamar, por ejemplo,  al régimen sirio y favorecer de paso la causa del yihadismo. País que especula con el "arte contemporáneo" y con el arte en general, y que aspira a convertir a Doha en la nueva capital mundial del arte, porque allí creen que basta con tener  muchísimo dinero para hacer realidad cualquier sueño... justo como en Las Vegas.
Como parte de la política de la familia real Al Zani para cambiar su imagen y atraer el turismo, la hermana del emir, Sheija Al Mayasa, dispone de un presupuesto anual de 1000 millones de dólares, y se encarga de adquirir costosas obras de arte en occidente para abastecer al Museo Nacional de Qatar, o de atraer a arquitectos famosos como Jean Nouvel o al chino I.M.Pei para que desarrollen allí sus proyectos. Otros artistas contemporáneos que no han tenido ningún escrúpulo en ponerse al servicio de los emires qataríes son los escultores Richard Serra (el de las espirales oxidadas esas del Guggenheim) o Cai Guo-Qiang (el mismo chino que convirtió el salón de Reinos del Prado en un polvorín el año pasado).
Siempre ha habido artistas que no han tenido reparo alguno en trabajar para tiranos corruptos, pero al menos los papas de Roma contaban con colosos de la talla de Buonarroti o de Bernini, mientras que en estos tiempos de plástico los emires de Qatar  se tienen que conformar no con artistas plásticos, sino con artistas de plástico.



sábado, 8 de junio de 2019

EL PUÑETAZO EN EL OJO FUTURISTA

"Funerales del anarquista Galli" (1911) por Carlo Carrá
Hace cosa de 110 años un escritor italiano hizo un llamamiento harto insólito desde las páginas de un periódico francés. El 20 de febrero de 1909 Filippo Tommaso Marinetti publicaba en Le Figaro el llamado "Manifiesto Futurista", el primero de su especie en el arte de vanguardia del siglo XX. No se sabe a ciencia cierta quien empleó por primera vez el vocablo militar avant garde para aplicarlo a los movimientos renovadores que soñaban con cambiar el panorama artístico en aquel tiempo convulso, pero a ninguno de ellos le cuadra mejor el término que al Futurismo
 "Queremos demoler los museos, las bibliotecas..."
Ese exabrupto que hoy tal vez suscribirían gentes tan siniestras como los talibanes o Emmanuel Macron, hay que entenderlo como una provocación puramente retórica y situarlo en el contexto del panorama artístico italiano del momento, que algunos jóvenes creadores consideraban como  muy provinciano, opresivo y esclerotizado, debido a un academicismo mal entendido. La idea, un tanto ingenua o insensata pero que sin embargo no ha perdido aún vigencia, de arrasar con el pasado o de "la muerte del arte" sería muy común entre los "ismos" de comienzos del Novecento, y tal vez fueron los dadaístas, más aún que los futuristas, los que la llevaron a las últimas consecuencias. Pero el futurismo es un movimiento marcado por las afinidades políticas de algunos de sus más destacados representantes, y por eso le persigue la ignominia, a pesar de las muchas aportaciones y hallazgos estéticos que se le deben.

miércoles, 15 de mayo de 2019

Capricho de Goya:"Tú que no puedes"

LOS POLÍTICOS Y LA KULTURA

Este año los buenos ciudadanos, responsables y con sentido cívico están de enhorabuena. Si queríais caldo, hay van tres o cuatro tazas bien colmadas. La fiestuca de la democracia, el show de la partitocracia, el gran carnaval de las siglas y los políticos caraduras que aspiran a vivir de nuestros impuestos y de la mamandurria pública, el circo de los programas repletos de promesas que casi nunca se cumplen... en suma la matraca electoralista de siempre ya está otra vez en marcha, y la que te rondaré, moreno.

viernes, 10 de mayo de 2019

  PINTORES DE BATALLAS 

Francisco Paula Van Halen y Gil ."Las Navas de Tolosa" (detalle) 1864

Las guerras, los ejércitos, los campos de batalla han sido motivo y fuente de inspiración para los artistas desde la noche de los tiempos, y mientras la corrección política no logre impedírnoslo, que cualquier día de estos pasará, es algo que cualquiera de nosotros podemos comprobar visitando los museos, los espacios arqueológicos o consultando los libros de historia del arte. Recordemos "La Batalla de Issos", una pintura mural de origen helénico que conmemoraba la victoria de Alejandro Magno sobre el rey persa Darío, y que fue más tarde copiada por los romanos en un mosaico de Pompeya, o la Columna Trajana en el Foro de Roma que celebra el triunfo de aquel emperador hispano-romano sobre los dacios; o el Tapiz de Bayeux del siglo XI que nos narra la batalla de Hastings que entregó las Islas Británicas a los invasores normandos; o la Batalla de San Romano que pintó Paolo Ucello en un tríptico del quattrocento; o el famoso duelo artístico que enfrentó a Leonardo y Miguel Ángel para representar la Batalla de Anghiari en los muros del Palacio Vecchio de Florencia... En el siglo XIX con el neoclasicismo y sobre todo con el romanticismo se produjo en Francia una apoteosis de la pintura de historia con representantes como Louis David,  el Barón Gros (ensalzador de las glorias napoleónicas) Gericault y Delacroix, y que más tarde fue imitada por los pintores de otros países. 
El pacifismo contemporáneo, tan antiépico él, bramará aduciendo que estos eran encargos de los poderosos de antaño, que así se aseguraban que sus glorias militares pasarían a la posteridad. Y en muchos casos puede que sea cierto, pero no es menos cierto que este tipo de encargos eran muy anhelados por los propios artistas, por los pintores y los maestros del cincel, porque su complejidad suponía para ellos un reto que les permitía lucirse. Este tipo de cuadros requerían un gran dominio de la composición, de la representación de multitudes de soldados, de animales (sobre todo caballos, pero también de elefantes, camellos y otros empleados en el arte de la guerra) poniendo en juego los conocimientos anatómicos, la destreza para expresar el movimiento, la creatividad para organizar grupos dinámicos aplicando con más o menos rigor la lógica militar, la capacidad para recrear mediante la luz y el color la atmósfera de un campo de batalla... Además, como cualquier pintura de historia, exigían que el artista realizara previamente una exhaustiva labor de documentación acerca de los uniformes,  armamento y artefactos bélicos, banderas e insignias, organización y estrategia militar, etc.
La guerra tiene pues una componente estética innegable, más allá de cualquier consideración moral sobre sus causas o consecuencias. Esto resulta obvio también en la música o la literatura, con ejemplos tan notorios como los de Beethoven, Shostakovich, Homero, Stephen Crane o Ernst Jünger, por citar sólo a algunos compositores o escritores que fueron inspirados por el dios Marte.

lunes, 29 de abril de 2019

MÁS APUNTES SOBRE NOTRE DAME

 
El presidente Illuminati Macron, según David Dees

Cuanto más se sabe del "incidente" de Notre Dame más motivos hay para desconfiar de las explicaciones oficiales. Ahora quieren que creamos que siete colillas mal apagadas fueron el foco causante de un fuego devastador que devoró en muy poco tiempo unas vigas de madera centenarias.  Casi todos los que algo saben del tema coinciden en señalar que un incendio así, tan uniforme, no se propaga sin la ayuda de algún potente acelerador químico. Por otra parte ¿cómo explicar el humo amarillo que acompañó al fuego si allí no ardieron más que unas tablas de madera? ¿Cómo es que se retiraron las estatuas de bronce de los doce apóstoles del tejado, las quimeras y los grandes cuadros del interior pocos días antes de la catástrofe? ¿Por qué tardaron dos horas en intervenir los bomberos después de dos alertas de incendio?

viernes, 26 de abril de 2019

¡¡¡ESPECTACULAR CIERRE DE CAMPAÑA DE DAGGA-RAMBA!!!

TODO POR LA PATRIA


miércoles, 24 de abril de 2019

martes, 23 de abril de 2019

MÁS MEMORIA HISTÓRICA PREFABRICADA


Mientras que en España nuestros cineastas se dedican con ahínco a torturarnos con sus peculiares versiones sobre la guerra civil ( y si se salen del tema pueden llegar a pergeñar series tan abortivas como "Adventum" donde, para ser fieles a su costumbre, se ciscan en nuestra historia y en la de los conquistadores de las Américas) en otras partes por lo visto también cuecen habas.
En Alemania tienen ahora a un director especializado en las crónicas históricas, Florian Henckel, que ya recibiera un óscar en 2007 por retratar el insoportable ambiente de vigilancia carcelaria en el que vivían los ciudadanos de la antigua RDA en "La vida de los otros". Vuelve ahora a ser noticia porque otra película suya, "Werk Ohne Autor" ("Obra sin autor", aquí traducida con el título de "La Sombra del Pasado") ha sido nominada este año para el óscar a la mejor película en habla no inglesa.
Si algo sospechábamos a tenor de su anterior película acerca de la americanofilia del director, en esta nueva cinta la cosa queda remachada. Porque, según sus palabras, pretende ser un recorrido por la historia de Alemania desde el nazismo y la segunda guerra mundial hasta la Guerra Fría, como un camino de "liberación" . Y expresar el poder de transformación del arte, una exaltación del "arte libre, no maniatado por el poder", cosa que a su modo de ver sucede sobre todo en los U.S.A. Esto sería muy discutible, sobre todo desde que sabemos como la CIA y la Institución Rockefeller estuvieron detrás, por ejemplo, de la promoción del Expresionismo Abstracto porque pensaban que esta corriente podía ser más manipulable y servir a los intereses geoestratégicos del Tío Sam... Y del arte contemporáneo mejor no hablamos, porque es mejor remitirnos a cualquier entrada anterior de este blog.
La película está basada muy libremente en la biografía del artista alemán Gehard Richter, escrita por el periodista Jürgen Schreiber, quien en una entrevista con el director habría sacado a la luz algunos aspectos dolorosos del pasado de este artista, que inspiraron al director de la película. Pero el propio Gehard Richter, en declaraciones al "The New Yorker", ha llegado a recusar a la película, tachándola de superficial y maniquea, y de distorsionar su biografía, en beneficio de un enfoque ficcional y del "interés narrativo". El pintor, bastante lúcido a sus 86 años, tal vez más de lo que hubiesen deseado algunos, ha llegado a denunciar la película por falsedad, y a acusar a Henckel de traición, ya que tras asegurarle que respetaría su deseo de no involucrarle en la película, no ha hecho otra cosa que mencionar su nombre para promocionarla delante del público y la crítica. De toda esta polémica muy poco ha trascendido en los medios que siguen la carrera de los óscar, por cierto.
El argumento gira entorno a la niñez y adolescencia del estudiante de arte Kurt (trasunto de Richter) bajo el regimen nazi primero y la dictadura comunista de la RDA después. Enamorado de Ellie, una compañera suya de clase llegará a casarse con ella años después, a pesar de la oposición del padre de esta. Descubriremos más tarde que su suegro, el Professor Seeband, un famoso médico, estuvo involucrado en el pasado en el programa de eutanasia nazi que se llevó por delante a una tía de Kurt.
Al mismo tiempo, el joven pintor va siguiendo su propio itinerario artístico, distanciándose del realismo socialista para escapar a Occidente, hacia la "libertad" y las vanguardias: el expresionismo abstracto, el pop art, etc. En resumidas cuentas, que el pequeño junge hizo bien sus deberes y progresó adecuadamente...Esa es la moraleja de la peli;un ejemplo más de memoria histórica prefabricada, al estilo Ikea.

lunes, 22 de abril de 2019

NOTRE DAME Y LA DESTRUCCIÓN DE EUROPA


  No dejamos de hablar de Notre-Dame, "la Torre herida por el rayo", aunque parece que la noticia haya pasado a un segundo plano en los medios oficiosos. Para explicar lo que allí ocurrió el pasado lunes de semana santa, se me ocurren sólo tres supuestos. 
La primera hipótesis es la que se sirvió como el menú oficial desde el primer momento: que todo se debió a un desdichado descuido (fuera del horario de trabajo) de los obreros de la empresa que estaban restaurando los tejados de la catedral. Entonces habrá que exigir responsabilidades a los chapuzas en cuestión y, si es verdad que la empresa de los andamios o de los montacargas (que todavía no está muy claro) estuvo involucrada anteriormente en otro siniestro, también habrá que exigirle responsabilidades a quien los contrató, por negligencia al revisar el currículum de la empresa contratada, y sobre todo  tratándose no de un edificio cualquiera, sino de uno de la categoría histórica,artística y simbólica de Notre Dame... Vamos, que el ejecutivo del francmasonazo de Macron habría quedado en cualquier caso como Cagancho en Almagro.
Otra hipótesis, y que cada día que pasa cuenta con más adeptos, es que se debiese a un atentado premeditado. Y aquí caben, a mi modo de ver, dos posibilidades. Una, la más probable, que lo haya cometido alguien en nombre de la Yihad, ya que precedentes en toda clase de agresiones hacia templos católicos por parte de los del turbante no han faltado en Francia en los últimos tiempos; y el modo entusiasta con que se acogió la noticia del incendio entre muchos musulmanes también deberia ser tenido en cuenta. Cierto es que aún no ha sido reivindicado por nadie, pero quizás esperen a un momento más oportuno para dar una noticia de tal calibre.

Y la otra hipótesis es la del autoatentado. No sería descabellado que el propio Macron, con el agua al cuello por el tema de los "chalecos amarillos", hubiera optado por desviar así el foco de atención, creando un caso de emergencia nacional. También es casualidad que Notre Dame no esté asegurada, porque así no va a haber otro peritaje de lo que allí ocurrió independiente del que están llevando acabo los medios oficiales. También resulta muy sospechosa la afluencia millonaria de fondos para la próxima restauración laica de la catedral, ya anunciada con grandes dosis de optimismo y buen humor por el presidente del ejecutivo galo. Incluso se barajan proyectos de lo más chic, como el que propone una cubierta de cristal. Habrá que esperar a las próximas propuestas ad hoc de un Moneo o de un Calatrava... Sólo falta que a alguien se le ocurra instalar un minarete en lugar de la aguja perdida de Viollet-le-Duc.

Ya que en cualquier caso todos los indicios apuntan a que el hermano Macron es responsable en mayor o menor grado de lo que ha pasado con Notre Dame, debería de comprometerse personalmente en restituir en la medida de lo posible y hasta el último milímetro la parte del templo que se ha quemado, y expiar a continuación sus culpas. Y que se dejen ya de gansadas, que no está el horno para bollos.

¡¡¡LA CAMPAÑA DE DAGGA-RAMBA SE PONE CADA VEZ MÁS INTERESANTE!!!






¡LO QUE AHORA NECESITAN LOS ESPAÑOLES ES MÁS JUSTICIA SOCIAL Y MENOS INÚTILES Y MANGANTES EN LAS INSTITUCIONES!


En estas elecciones se postulan como candidatos toda clase de personajes...

 

martes, 16 de abril de 2019

LA QUEMA DE NOTRE DAME

 Ayer tarde, mientras escribía un artículo en el que me refería a la descristianización de Europa, se producía la noticia de que un incendio estaba arrasando la catedral de Nuestra Señora de París, una de las más preciosas joyas de la arquitectura gótica y un símbolo para el cristianismo y la cultura europea. Si el 11S de 2001 quedó  como una fecha fatídica y emblemática  en el calendario, y fue tratado desde el principio por los medios como un atentado terrorista, lo que permitió su uso por la Casa Blanca como  casus belli para sus aventuras imperialistas en Oriente Medio, este  15A de 2019 creo que también merecerá figurar y destacarse en los anales de la infamia. No habrán muerto tantas personas, pero se ha destruido de forma irreparable una parte importantísima del patrimonio cultural de todos los europeos, ha desaparecido una parte de nuestra alma, algo que vale mucho más que los dos rascacielos satánicos de Nueva York. Pero, a diferencia de lo ocurrido en el World Trade Center, aquí los medios de información y el gobierno francés han insistido desde el minuto uno, y sin que hubiera todavía una investigación en curso, en convencernos de que todo se ha debido a un desafortunado "accidente".
Se trata de apaciguar los ánimos del pueblo francés, porque el caso reviste aspectos inquietantes que hacen que muchos piensen que aquí no hay nada casual, que más bien la cosa huele que apesta a pincho moruno. Primero porque sucede en Semana Santa, y a nadie se le escapa que son fechas preferentes por su significado religioso para la comisión de atentados yihadistas (aquí en España, sin ir más lejos, las procesiones están en el punto de mira). Después, porque en Francia tocan desde hace tiempo a dos iglesias profanadas/incendiadas por día, más de 200 en lo que llevamos de año, algunas de ellas tan importantes como la Saint Denis  o la de Saint Sulpice (no muy lejos de Notre Dame) y aunque los medios y autoridades intentan hacerlas  pasar por "accidentes" u ocultar la procedencia de los malhechores, se sabe muy bien que son de esos que gritan Allauh Akbar. La propia catedral de París fue el objetivo de un atentado islamista frustrado en el año 2017.
Además está el hecho de que el incendio, atribuido a unas obras de restauración en el tejado, se inició bastante después del horario laboral. Y que los restauradores que trabajan en un edificio de la categoría de Notre Dame no son unos chapuzas cualquiera, son una élite  profesional, con protocolos de actuación muy estrictos y con seguros que vigilan todo para minimizar la negligencia. Ya veremos qué resultados arroja la investigación en marcha, pero por lo que ahora sabemos la teoría del descuido fortuito palidece ante la de que se trató de un atentado deliberado, que calculó cual era el talón de Aquiles del edificio: la techumbre y la armazón de madera de su estructura.
Tal como ha quedado Notre Dame, y por muchas aportaciones que se hagan para su restauración, tardará mucho tiempo en renacer de sus cenizas, y dudo mucho que vuelva a ser la misma. Y mientras tanto, el multiculturalismo yihadista avanzando a pasos agigantados.

¡¡¡SEGUIMOS EN CAMPAÑA!!!

lunes, 15 de abril de 2019

CÓMICS EUROPEOS AL BORDE DEL ABISMO




Ahora que entramos en período vacacional para muchos, quisiera recomendaros algunas lecturas que pueden amenizar vuestra Semana Santa. Se trata de dos series de cómics europeos publicadas no hace mucho tiempo, muy diferentes entre sí pero que tienen el denominador común de tocar el espinoso asunto de la Iglesia católica y el cristianismo de un modo que difícilmente lograría el "Nihil obstat" o el "Imprimatur" de las autoridades eclesiásticas.
Ambas series, independientemente de su mayor o menor calidad, son muy ilustrativas de cómo ha variado la opinión que sobre la Iglesia católica y sus andanzas tienen muchos europeos contemporáneos , y de cómo esto se refleja en abundantes obras de ficción, en el cine, la literatura o los cómics. Se deja ver en todo caso que los autores conciben a la Iglesia (la de antes y la de ahora) como una institución en la que proliferan el engaño y la corrupción. Si bien en la ficción se tienden a exagerar ciertas tendencias, lo cierto es que estas creaciones contribuyen a difundir todavía más ese punto de vista de que el catolicismo en particular y el cristianismo en general están en franco retroceso y decadencia entre los europeos del siglo XXI.

¡¡¡DAGGA RAMBA ENTRA EN CAMPAÑA!!!

 

lunes, 1 de abril de 2019

VER SACRUM

Portada de Gustav Klimt para la revista "Ver Sacrum"(1898)


"Primavera sagrada": Dícese de una antigua tradición existente entre los celtas, germanos e italiotas, que consistía en que un grupo de jóvenes de una misma generación abandonara su tribu para conquistar nuevas tierras y fundar una nueva tribu en otro lugar.
A lo largo de la historia se ha designado así a ciertos peregrinajes iniciáticos que prescribían la renovación y el retorno a la naturaleza.
Hernán Cortés y sus compañeros de armas no hicieron otra cosa que cumplir con esta tradición de los antiguos, estableciéndose en lo que hoy es México lo que llamarían la Nueva España.
España, a diferencia de los piratas de la Pérfida Albión o de los Países Bajos, siguió los pasos de Roma y creó un imperio civilizador. Eso es lo que marca la diferencia.

INDEFENSOS Y EN PELOTAS ANTE EL SISTEMA

Prisioneros del campo de Mauthausen
Hay quien dice que las fotografías de desnudos masivos en espacios públicos de Spencer Tunick son obras de arte. A mí no me lo parecen; es más, como fotografías no me resultan particularmente bellas. Por lo general, carecen de interés, de sentido de la composición y no son nada del otro jueves. Suscitan, eso sí, mucho morbo y escándalo estas muestras de exhibicionismo colectivo. Y estoy muy de acuerdo con Avelina Lésper cuando dice que Tunick explota esa enfermedad moderna de negar la privacidad.
Resulta curioso ver el apoyo mediático y publicitario que reciben en los telediarios cada una de sus "instalaciones", que va realizando de forma itinerante por diversas ciudades del planeta. Desde luego Tunick ha dado en el clavo si lo que quería era llamar la atención sobre su persona y sobre su "proyecto".
Para los antiguos griegos el cuerpo humano ideal, en tanto que era la medida de todas las cosas, representaba la forma más bella y armoniosa que se podía concebir. El arte moderno y contemporáneo se ha encargado de denigrar al ser humano de todas las formas posibles, casi tanto como algunas ideologías y regímenes terroríficos del siglo XX.
Las fotografías de Tunick representan a los grupos humanos como masas amorfas, expuestas y vulnerables, como trozos de carne puestos al espeto, como animalillos hacinados para el matadero, indefensos y transparentes ante un sistema que los vigila y manipula a su capricho. Casi siempre se vinculan sus fotografías con alguna causa progre: la "libertad de expresión", la lucha contra la intolerancia o, por supuesto, la lucha por el feminismo y el "medio ambiente"... Precisamente  esa ideología progre que es la sal de la tierra del actual sistema imperante.