¡PINTAN BASTOS!
Octubre es el mes revolucionario por excelencia, desde aquellos míticos tiempos en que los bolcheviques se apoderaron del Palacio de Invierno, organizando una orgía de campeonato con lo que pillaron en las nutridas bodegas del Buen Zar Nicolás y abusando colectivistamente de las defensoras del Primer Batallón de Mujeres de Petrogrado, que había dejado allí Kerénski a guardar el fuerte, mientras él se daba el piro.
