sábado, 21 de marzo de 2026

INCENDIANDO EL ANCHO MUNDO



"Vayamos directos al grano. Las democracias quieren la guerra. Las democracias, al final, tendrán guerra. Democracias = masas arias domesticadas, extorsionadas, envenenadas, divididas, mutiladas, atontadas por el saqueo j., hipnotizadas, despersonalizadas, adiestradas en odios absurdos y fratricidas. Perdidas, enloquecidas por la infernal propaganda j.: radio, cine, prensa, logias, chanchullos electorales, marxistas, socialistas, larocquistas, veinticinco horas, lo que se quiera, pero en definitiva: conspiración j., satrapía j., tiranía j. gangrenosa."
Louis F, Celine, "Escuela de cadáveres" (1938)

Ya estamos por fin inmersos en un conflicto que amenaza con ser global, por sus implicaciones de carácter religioso, económico y político. La Guerra de Epstein, iniciada por la coalición del mismo nombre que encabezan el genocida Netanyahu y el pederasta Donald Trump, es la escalada decisiva hacia el futuro Armageddon con el que tantos dirigentes israhellíes, miembros del lobby j. del mundo entero y tantos otros sillonistas cristianos llevan soñando desde hace largo tiempo. Es el episodio que llevará al cumplimiento de las profecías bíblicas, la restauración del templo, el advenimiento definitivo del mesías y todas esas zarandajas en las que nuestra podrida "élite" de pederastas, masónicos y luciferinos creen devotamente. 

El ataque injustificado a Irán, cuando estaban en el curso de unas negociaciones, demuestra bien a las claras las mentiras y catadura moral de los tramposos y sinvergüenzas que mueven los hilos en occidente, y que manejan a su antojo a sus marionetas políticas, usando el chantaje y la extorsión , como se ha podido ver con el famoso caso de la Isla de Epstein. Es algo que resulta incluso evidente para una parte del pueblo norteamericano, que ha abierto al fin los ojos gracias a testimonios como los de Charlie Kirk, Tucker Carlson o Joseph Kent, y que no se tragan más las trolas  del pederasta de su presidente.

También estamos asistiendo al triste espectáculo que ofrecen muchos falsos disidentes y "patriotas" de baratillo de nuestro país, a los que estos días se les están cayendo las caretas, y están demostrando que su adhesión a Trump y al sillonismo es más fuerte que la defensa de la dignidad y la soberanía de nuestro pueblo. Son gente que desde 2020 han estado jugando al despiste, sólo para captar al público disconforme, con el propósito de llevarlo directamente al redil yanqui-sillonista, y ahora ya no se molestan ni en disimularlo. 

¿Nos quieren hacer creer, acaso, que no están ahora en el mismo bando que Macron, Von der Leyen y Margarita Robles, atrapados todos ellos en la misma telaraña pestilente, pegajosa y epsteiniana? Los que desde la "disidencia" se posicionan al lado del pueblo elegido para llevarnos a una Tercera Guerra Mundial, y a los que les parece muy bien que manden los pederastas y que se bombardeen viviendas, colegios y hospitales masacrando a niños, cumplen con eficacia su asqueroso papel. Al igual que desempeñan su papel los medios oficiales y los periodistas que se dejan corromper o chantajear por acom y otras organizaciones de la mafia kosher. Todos al unísono se dedican a formatear las mentes del público para ponerlas al servicio de Sillón.

De momento la aventura bélica a los nuevos Macabeos les está saliendo muy cara. Parece que esta vez se han invertido los papeles y los bravos persas resisten de momento como Leónidas frente a un poder agresor, más corrupto y degenerado que el del propio Jerjes. Esperemos que se estire el conflicto lo suficiente para ver arruinado y humillado al coloso yanqui, incapaz de medir una vez más las consecuencias de sus bravuconadas, y para ver como se esconde entre sus faldas la llorona rata sillonista, que no se cansa de dar pena, penita, pena, bua, bua, bua.